
Este es un corto animado ruso, de Konstantin Bronzit, quien ha trabajado por más de 20 años creando historias en diferentes formatos. Bronzit ha dirigido el largometraje Alosha. En Lavatory – Lovestory, tenemos una historia de amor en el lugar más impensado: un baño público, Bronzit se vale de trazos simples sobre papel, para contar en 10 minutos una emotiva historia con cierto suspenso. Véanlo y vayan formándose una opinión sobre que corto animado merece el Oscar este año.

0 Comments until now.
Comment!