gr

Título original: Le chat du rabbin
Año: 2011
País: Francia / Austria
Género: Animación. Fantástico. Aventura.
Dirección: Antoine Delesvaux, Joann Sfar
Interpretes: Mathieu Amalric, Hafsia Herzi, François Damiens, Mohamed Fellag, Eric Elmosnino, Karina Testa, Joann Sfar, François Morel, Maurice Bénichou, Daniel Cohen
Guión: Joann Sfar
Duración: 90 min
Web: www.chat-du-rabbin.com

gr

gr

gr

gr

Sinopsis: Argel, años 1920. El rabino Sfar vive con su hija Zlabya, un papagayo ruidoso y un gato travieso que se come al papagayo y se pone a hablar, para decir sólo mentiras. El rabino quiere alejarle. Pero el gato, locamente enamorado de su amita, está dispuesto a todo para quedarse con ella… ¡incluso a hacer su Bat Mitzvá! El rabino tendrá que enseñarle los rudimentos de la “ley mosaica”. Pero el rabino recibe una carta dándole la noticia de que tiene que hacer un dictado en francés para conservar su trabajo. Para ayudarle, su gato invoca a Dios, lo que es un gran y grave sacrilegio en la religión judía. El rabino aprueba el dictado, pero el gato ya no puede hablar. Todos lo tratan de nuevo como un animal común. Pronto, su único amigo será un pintor ruso que está buscando una Jerusalén imaginaria, donde vivirían judíos negros. El pintor logra convencer al rabino y a su gato, a un antiguo soldado del Zar, y a un cantante de hacer con él esta ruta colonial…

Premios:

  • 2011: Premios Cesar: Mejor película de animación
  • 2011: Festival de Annecy: Mejor largometraje de animación
  • 2011: Premios del Cine Europeo: Nominado a Mejor largometraje de animación
  • Ganadora del Cristal a la Mejor película el pasado mes de junio en el Festival de Annecy, “Le chat du rabbin” es una interesante producción francesa que adapta el cómic de Joann Sfar y nos habla de la religión (en concreto la judía) de una forma irónica y lúcida, evitando los discursos de fe y otro tipo de elementos que pudieran servir a modo de folletín. Dirigida por el propio Sfar y Antoine Delesvaux y animada con un estilo bastante personal, se nos cuenta así la historia de un gato que tras comerse a un loro adquiere el don de la palabra. Pronto iniciará junto a su dueño y otros personajes un viaje hacia los orígenes de su religión.

    El tono de la película es acertado, buscando la sátira antes que la broma fácil aunque a veces da la sensación de que el chiste se agote antes de empezar. También resulta algo reiterativa por momentos y aunque encierra buenos personajes la forma en que concluye la aventura de alguno de ellos es menos inspirada de lo que podría esperarse en un principio. Su dilatada duración (con unos 15-20 minutos menos sería más amena, concreta y directa) tampoco ayuda aunque no empañan las virtudes, que las tiene. Bien animada, con algunos diseños e ideas visuales conseguidas, no es la nueva cumbre de la animación europea para adultos (aquí no encontraréis otra “Persepolis” ni mucho menos una “Vals con Bashir”) pero merece la pena aunque sea como curiosidad, de la misma forma que sucedía con “Une vie de chat” de Jean-Loup Felicioli y Alain Gagnol. (Caith_Sith, FilmAffinity)